DeTeatro. PROCESOS. Aparte I. DE LAS ALMAS QUE SE JUNTAN PARA HACER TEATRO Y DE LAS QUE NO SE JUNTAN PERO TAMBIÉN ESTÁN.

(Foto:  Junta de Andalucía)

Digamos que somos cuatro almas. Cuatro almas que se juntan para hacer teatro. Cuatro almas enamoradas del teatro desde siempre. Desde que somos conscientes de lo mucho que el teatro puede enamorar. Eso sí, cada alma se enamoró en su momento y siguió caminando en la senda correspondiente. Luego llega la casualidad, la necesidad, la simbiosis, qué se yo… llega el momento en que las almas se juntan y ya no deambulan solas, y se juntan y empieza algo nuevo, y se juntan y crean…

Estas primeras cuatro almas digamos que tienen nombre, y pasado y cara y sombra y vida… digamos que se llaman:

ISABEL DÍAZ : (AUTORA) Hace tantos años que nos conocemos que los dos, creo, hemos perdido la cuenta. Podríamos echarla recordando las risas, las carreras por Alcalá de Henares y las ganas de comernos el mundo. Ahora las ganas se han hecho más tranquilas. Ya no nos interesan los atracones. Ya no. Isabel me hizo este regalo por el que éstas almas quieren juntarse.

Isabel además es un alma doctora en Filosofía y Letras por la universidad Aútonoma de Madrid. Con la tesis “Teatro en Madrid durante la transición” pero además de autora ha dirigido un buen número de obras, tanto en Madrid como en Almería, su tierra natal. Y no sólo es dramaturga, también ha escrito crítica teatral y poesía. Ella es el alma primera que pensó, cerró los ojos, respiró profundamente y escribió “Marc” (primera vez que aparece el título, si has llegado hasta aquí…enhorabuena)

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(Logotipo personal que representa a la dramaturga Isabel Díaz. Subiremos foto en los últimos ensayos)

CLARA COSIALS:  (DIRECTORA) Clara tiene una maravillosa sonrisa, siempre sonríe, igual que el día que me llevaba por el pasillo de Metrópolis. Ella conoce muy bien ese pasillo… casi diría que es como una extensión de su propia alma, el pasillo digo, que su sonrisa seguro que lo es. Clara es fundadora y co-directora de la escuela de cine y teatro Metrópolis es además profesora de interpretación en ésta misma escuela.

Ha dirigido diferentes funciones dentro y fuera de la escuela. Pero lo más importante es que es una investigadora incansable del hecho teatral. Y fruto de sus investigaciones son sus ideas a la hora de llevar un texto a la escena. Y ahora, su alma en la dirección se une  al alma de Isabel en la escritura. Y yo tengo la suerte de decir que es mi directora.

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INMA GAMARRA: (AYUDANTE DE DIRECCIÓN) Inma es actriz. Se ve que es actriz a kilómetros. No Sabría decir muy bien por qué, igual su sonrisa o su mirada que dice mucho más de lo que ella misma dice. Sí, es su mirada. Es una actriz maravillosa. Por que cuando cuenta que es actriz lo hace sinceramente, sin alagarse a sí misma, y cuando cuenta historias en un escenario te deja embobado. Inma sonríe mucho, la conocí sonriendo y sigue haciéndolo.

La hemos podido ver en “El secreto de Puente Viejo” y en “Hospital Central” y en 2016 nos sorprenderá en un trabajo que sin duda será uno de los títulos más importantes de la cartelera Madrileña.  su formación teórica en teatro es  aplastante. Me encanta escuchar sus teorías y como crítica es afilada pero siempre respetuosa. Estudió (además de otros sitios) en Metrópolis con Clara Cosials… sus almas coincidieron antes de coincidir con la mía y con la de Isabel. Todo un lujo trabajar con Inma, todo un lujo tener ayudante de dirección. Será mi pañuelo de lágrimas, seguro, y eso me reconforta desde ya.

 

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MARIANO GARCÍA:  (ACTOR) Paradójicamente me resulta más difícil hablar de mi propia alma. Digamos que soy un alma con ganas de buscar más almas… de hacer camino con otras almas de las que pueda aprender. Por eso las almas que os he presentado antes, son mucho más especiales que todo lo que pueda yo expresar escribiendo. Son almas que dan, que aportan, que llenan, que crean… y yo tengo solamente un mérito… haber hecho que se junten.

Me formé en el Aula de Estudios Teatrales de la Universidad de Alcalá de Henares. Hace muchos años. Tantos como conozco a Isabel, mi autora. Allí me enamoré del teatro y aún sigo enamorado. Aunque a veces quiera divorciarme. Es imposible. Seguí formándome en el Grupo Dramático Alcores. Donde c0nocí a otras almas maravillosas, donde sufrí, donde reí, donde aprendí y donde, en definitiva, viví. Ahora sigo llevando mi alma allí donde me llaman. Algo de doblaje, algo de teatro, algo como profesor, algo como crítico. Monté hace unos años una compañía “Devueltateatro” con dos almas maravillosas. Carlos y Pilar. Y ahora…

Escribo éste blog y… me entrego al placer de estudiar y preparar desde la interpretación el alma de “Marc” que fue escrito por el alma de Isabel que dirige el alma de Clara bajo la atenta mirada de el alma de Inma.

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Luego están otras almas, que figuran en mí y en mi necesidad de saber su opinión, y sus risas, y sus miradas… llámanse Rafa, Esther, Pepa, Juan, Marta, Pilar, Julio, Aurora, Miguel, Rocío, Dani, Manuel… Qué sería de este proyecto sin su cobijo.

Tres almas que son cuatro… y que son todas las almas.

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DeTeatro. PROCESOS.PASO 4. DE LO ACONTECIDO EN LA REUNIÓN Y DE LO QUE ALLÍ SE SINTIÓ Y SE DIJO.

(Foto Aura Satz)

Pasillo. en la escuela Metrópolis  hay un largo pasillo desde la entrada principal a las primeras aulas y despachos. Ya no hay escaparates pero hay cuadros, carteles de películas clásicas, y no tanto, que me acompañan. Nos acompañan, Clara va delante. No sé exactamente hacia dónde vamos. Puede que a su despacho. O quizá al aula grande. Al aula de dibujo no, la hemos dejado atrás. En el recorrido vamos quitándonos los abrigos. No hace frío. Yo tengo que poner cuidado con mi vaso de café … aún quema. Mi gesto es un poco ridículo. El vaso, la bolsa que llevo, el abrigo… a punto estoy de protagonizar la anécdota ante-reunión. No hay cuidado… Clara va delante… no ve la situación. Vaya, se dio la vuelta en el mismo momento en que parecía que la catástrofe era inevitable. La miro con sonrisa un poco estúpida. Como de niño pillado en travesura. Ella sonríe. Me vuelvo a acordar del perro.

  • Aquí . ¿Te parece?
  • Sí ,claro.
  • Bueno. Yo sólo funciono bajo presión a la hora de trabajar. Por eso en este proyecto tenemos que ponernos las pilas desde ya. Incluso antes de nada tenemos que marcarnos una fecha de estreno. No dejemos que el tiempo nos relaje demasiado.

Y… sí, en este momento de la conversación ocurre lo inevitable. El vaso de café se escurre de entre mis manos. No, no se escurre, es como si la mesa que tengo delante a su vez tuviera un gran imán y arrastrara el vaso, y mis manos, y mi gesto de ayayayayayyyyy hacia el precipicio… hacia el vacio.

Tengo directora. ¡TENGO  DIRECTORA!. Es curioso, ahora parece que nada ha sido como ha sido. Ni la espera parece tanta, ni la ilusión parece tan mermada y el tiempo y el espacio vuelven a estar aliados. Tengo directora y empezamos a trabajar desde ya. Se decide día de lectura (semana que viene) de trabajo de mesa. Se decide trabajar individualmente propuesta estética y ponerlo en común. Se decide pensar en fecha de estreno. ¡EN FECHA DE ESTRENO! En sala donde estrenar. ¡EN SALA DONDE ESTRENAR!

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(Clara y yo en la reunión. Foto Mariano García)

En un momento de la reunión (difícil precisar cual) mi cabeza vive en un flashback…. sube el vaso de café, llega a mis manos, pasillo de la escuela, calle, se aleja la moto de clara, camino marcha atrás hacia el quiosco de prensa, miro al perro… ahora sí. El perro también me sonríe.

Siento vértigo. Y me gusta. Mucho.

PROCESOS. PASO 3. QUE CUENTA EL CORTO VIAJE DESDE EL METRO AL LUGAR DE LA CITA Y DE COMO SE AGOLPAN LAS IDEAS.

(Foto Étienne Jules Marey)

De la boca del metro de Argüelles a la Escuela de cine y teatro Metrópolis hay: escaparates, algún árbol, coches, muchos coches, un puesto de flores en la esquina, la señora del puesto de flores de la esquina, bares, una cafetería, la panadería, una cafetería que además es panadería, más bares, el quiosco de prensa, el joven que atiende el quiosco de prensa, señoras bien vestidas, señores bien vestidos, jóvenes con carpetas, portales, porteros en los portales que miran -como inquisidores- propio de su puesto de trabajo,  a los jóvenes que llevan carpetas…

y yo… de camino a la cita donde se decidirá el futuro de mi proyecto… camino despacio, voy con tiempo. Siempre me gustó llegar con tiempo a los sitios. Por eso puedo fijarme en los jóvenes con carpetas y en los porteros. Pienso que el personaje al que me gustaría sacar del papel no se parece a ninguno de ellos. Y en ese momento veo a un señor, de mediana edad (siempre me gustó ésta expresión porque deja mucho sitio a la imaginación) sentado en un banco, mirando distraído a un perro pequeño, de esos que sacan los dientes y que tienen cara de mala leche… el perro me mira, y yo miro al señor, y el señor me hace un pequeño gesto con la cabeza a modo de saludo. El perro no, al perro no le caigo bien. Y en ese momento pienso que mi personaje, el que espera ser rescatado, podría ser el señor del banco. El perro no, creo que no sale ningún perro en el monólogo…pero eso lo tendrá que decidir el director… ¿el director? tiranía del lenguaje… la directora diría yo.

El camino es el que nos enseña la mejor forma de llegar y nos enriquece mientras lo estamos cruzando.

                                                                                                                                                                (Paulo Coelho)

Llego cinco minutos antes a la puerta de Metrópolis. Llevo un café en un vaso de plástico. Creo que si alguien se fija en mí se daría cuenta de que el vaso quema.

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Ruido de moto. Miro hacia atrás. Paran el motor.  Con un gesto rápido y subiendo la visera del casco me dicen:

-Hola Mariano, buenos días…

-Hola Clara ¿qué tal?

-Entremos en la escuela.

Esto último me lo dice con una sonrisa maravillosa, cálida, sincera… pero ¿cómo descifrar en una sonrisa sí está interesada en trabajar conmigo? Toda sonrisa puede esconder en sí misma cien respuestas…

Me acuerdo del perro.

PROCESOS. PASO 2. DE CÓMO BUSCAR UN DIRECTOR QUE DECIDA SUBIRSE A UN BARCO TAN INESTABLE.

Sí. Necesito un director. Sí, tengo que buscar un director que se emocione como yo con el texto y que quiera implicarse en el proyecto.

Cuando se habla desde la emoción, y sólo desde la emoción, a veces es difícil encontrar nuevos tripulantes. Aunque tengo que decir que con aquellos que contacté demostraron tener interés. Casi todos rechazaron la propuesta por no tener tiempo. A todos ellos les conocía por trabajos que había visto o bien por contacto tipo “los amigos de mis amigos son mis amigos” pero en todos ellos busqué la solvencia, la profesionalidad, el saber contar y el saber decir…

tic tac, tic tac, tic tac, tic tac…

La dicha de la vida consiste en tener siempre algo que hacer, alguien a quien amar y alguna cosa que esperar.

                                                                                                                                                           (Thomas Chalmers)

Qué distinto es el tiempo para quien espera…

¿Has podido leer el texto que te envié?

Lo siento aún no… esta noche

Y llegaba la mañana y otra mañana y otra tostada de mantequilla y mermelada… y otra mañana y otra tostada…

Y por fin decidí pasarme a la tostada de pan con aceite y “VOILÁ” mensaje en el móvil:

“¿Quedamos para tomar un café y poner en común qué pensamos de este texto!!?”

Sí, señoras y señores. Esta tabla de salvación llegó en el momento justo y a la hora precisa.

Y esa quedada, la quedada será: MAÑANA.

Sólo puedo anticipar que tengo una cita, la cita, mañana a las 10 de l mañana en la escuela de teatro y cine Metrópolis. En Madrid….

¿Qué pasará mañana?…

PROCESOS. PASO 1. DE CÓMO EN UN BAR SE DECIDE ESCRIBIR UN TEXTO PARA OBRA DE TEATRO.

Zona Moncloa. He quedado en la boca del metro con Isabel. Esther también viene. Ya ha llegado. Cruzamos la calle y buscamos un sitio donde comer. Algo rápido y fresco. No tenemos mucho tiempo y no queremos perderlo mirando menús. Entre amigos se está bien.  Hablamos de todo un poco, de la vida, de la no vida, de la vida por venir y de la VIDA con mayúsculas que para nosotros pasa, inevitablemente, por el teatro. Y llegamos a ese momento en el que, de una forma casi cómica, casi inesperada, casi infantil, casi desapercibida digo:

YO: ¿Pues no eres dramaturga? pues escríbeme un monólogo.

ISABEL: Pues mándame una primera frase en un e-mail y desde ahí prometo comenzar a escribir.

YO: Ya sabes que quiero algo “de sufrir”

ISABEL: Ya sabes que vas a sufrir.

Digamos que ésta es la semilla. Digamos que ésta es la primera piedra. Digamos que éste es el pistoletazo de salida.

Mandé mail. Y pocos días después de mi cumpleaños, en febrero de 2015, llegó un maravilloso regalo. Un monólogo escrito por mi amiga la dramaturga ISABEL DÍAZ. Un bonito regalo. Un maravilloso regalo.

Desde este preciso momento se empieza a gestar la idea de llevar a la escena el texto. Volver a las tablas. Vértigo y emoción. Germinar.