DeTeatro. PROCESOS. Paso 19. Que cuenta lo del trabajo que no es ensayo y de cómo buscar espacios para contar historias.

“Caminante, no hay camino… se hace camino al andar…” reza  el famoso poema y cantó así el no menos famoso Serrat. Y a este verso y a su música nos encomendamos muchas veces. Yo, conscientemente. Digamos que es mi letanía más recurrente cuando las fuerzas flaquean. Cuando no flaquean, pero se necesita de un impulso, también. Digamos, pues, que este podría ser mi leitmotiv… digamos, está bien, que sí, que lo es.

El trabajo del actor en una compañía como la nuestra no termina en los ensayos. Los ensayos  dan vida, hacen crecer, modelan el espectáculo, dan forma al verbo, construyen… Pero… el ensayo (lo decíamos en la entrada anterior) necesita ser justificado. Y se justifica cuando adquiere su valor real ante el público. El final de todo proceso teatral es llegar al público. El teatro se mira, y se mira desde la mirada del espectador. Todos los ensayos del mundo se justifican en el mismo momento que, desde el otro lado, alguien mira lo ensayado. Es aquí donde empieza el arduo trabajo de encontrar un espacio donde hacerse mirar: “Caminante, no hay camino…” 

Con ilusión y con ganas de exponer lo trabajado empiezo un camino desconocido. He estudiado teoría del teatro, movimiento, voz, cuerpo, gesto, algo de danza, algo de canto. He leído mucha teoría teatral, los distintos métodos, el método, Stanislavswp-1465493194826.jpegki, Meyerhold, Brecht, leo mucho teatro nacional, voy mucho al teatro… pero… nunca me enseñaron o nunca fui capaz de aprender, o nunca quise aprender: cómo vender un espectáculo. Error. Nunca es suficiente, en esta amada profesión, nunca jamás es suficiente. Ahí me lanzo, con la ilusión intacta. Voy a hacer los recados a los vecinos. Como cuando era niño…a ver si de la propina sale el ingenio y la oportunidad.

Desespera, mucho, mandar mails que nadie responde. Tanto que cuando responden para decir NO la alegría supera la respuesta temida. Cierto, prefiero un NO rotundo incluso un NO, no argumentado antes que la negra pena de la no respuesta. Condenado, me temo, a seguir la espera desesperante. Es ahí donde descubres que tu ilusión es sólo tuya, y de la gente que apostó por seguirte y seguir adelante. Descubres que tu ilusión sirve para llamar a otra puerta y que es antídoto ante la desesperación de las no respuestas… pero… no es fácil descubrir lo descubierto: Convéncete,  si vendes bueno…alguien terminará comprando.

 

…Soledad ¿por quién preguntas sin compaña y a estas horas?                                                        pregunte por quién pregunte dime a ti qué se te importa, vengo a buscar lo que busco mi alegría y mi persona…                                Romance de la pena negra. Federico García Lorca

 

Así las cosas, podemos prometer y prometemos… que estamos a nada de anunciar que hemos encontrado un espacio para hacer de MARC pura carne… en forma de dos preestrenos antes de terminar la temporada.

Sí, hay todavía compradores de sueños que a su vez también sueñan con hacer soñar gracias al teatro. Sí, el teatro.

 

 

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