DeTeatro. PROCESOS. [Anexo I] De las nuevas buenas y de las ganas que no son tan nuevas.

Quien espera desespera.

Son las ganas de contar, y de ESTAR contando, las mismas que hacen de la espera desesperación. Pero la espera lo es menos cuando no dejas de moverte para esperar: esperas respuestas, que no llegan, y vuelves a esperar respuesta de otro lugar que tampoco llegan. Y mientras, mandas información que necesariamente genera espera que desespera…  Sin embargo…

En esa espera, a veces, llegan respuestas y te devuelven el brillo en los ojos. No es que yo hubiera perdido ese brillo, no, pero empezaba a ser menos deslumbrante, menos inquietante y menos vivo. Empezaba a ser menos brillo. Empezaba a ser menos.

Y de ese menos llega un mail. Y de ese mail la respuesta esperada. Y de esa respuesta estas ganas de seguir. Y de las ganas de seguir la necesidad de contar. Y de ese contar ese espacio para ESTAR contando, y de ese ESTAR contando, por fin, SER contando.

Seremos contando, porque de eso se trataba desde aquel lejano día de esa reunión con Clara Cosials (Clara mía) y esa ilusión del primer ensayo. Seremos contando en un espacio que apuesta por nuestra necesidad de contar y quiere, claro, estar también contando a nuestro lado.

Madrid cuenta con muchos espacios para contar… Hoy nosotros hemos encontrado el nuestro. Contaremos, porque el grito así lo ha conseguido, en  TEATRO SALA TROVADOR. En pleno barrio de las letras. Es esta sala pequeña y acogedora, ideal para encontrarse con MARC.

Será  un encuentro en forma de preestreno, y dos funciones, los días 15 y 16 de julio. Y, como no podía ser de otra forma, era aquí, en este PROCESOS, donde queríamos hacerlo público. Los dioses, caprichosos ellos, sabrán qué será de nosotros en la nueva temporada…pero este, queridos todos, es otro cantar.

Si sueñas con volar…tienes que tomar impulso.

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Sólo así podrás dar el primer paso que te lleve al segundo y después a la maravillosa sensación de no saberte en tierra. Vuelan los sueños, para hacerse verdad.

Sea.

Gracias a todos los que seguís este blog. Gracias a Dani (Irons) por hacer el camino un poquito más fácil. Gracias a los que nos habéis alentado a seguir adelante. Gracias a los que con vuestra espera que desespera habéis hecho que MARC pase de las sombras a los claroscuros y se acerque, poco a poco, a la luz. Gracias al Teatro Sala Trovador, por creer en el proyecto. Y gracias a MARC por hacerme crecer al tiempo que él crecía.

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DeTeatro. PROCESOS. Paso 19. Que cuenta lo del trabajo que no es ensayo y de cómo buscar espacios para contar historias.

“Caminante, no hay camino… se hace camino al andar…” reza  el famoso poema y cantó así el no menos famoso Serrat. Y a este verso y a su música nos encomendamos muchas veces. Yo, conscientemente. Digamos que es mi letanía más recurrente cuando las fuerzas flaquean. Cuando no flaquean, pero se necesita de un impulso, también. Digamos, pues, que este podría ser mi leitmotiv… digamos, está bien, que sí, que lo es.

El trabajo del actor en una compañía como la nuestra no termina en los ensayos. Los ensayos  dan vida, hacen crecer, modelan el espectáculo, dan forma al verbo, construyen… Pero… el ensayo (lo decíamos en la entrada anterior) necesita ser justificado. Y se justifica cuando adquiere su valor real ante el público. El final de todo proceso teatral es llegar al público. El teatro se mira, y se mira desde la mirada del espectador. Todos los ensayos del mundo se justifican en el mismo momento que, desde el otro lado, alguien mira lo ensayado. Es aquí donde empieza el arduo trabajo de encontrar un espacio donde hacerse mirar: “Caminante, no hay camino…” 

Con ilusión y con ganas de exponer lo trabajado empiezo un camino desconocido. He estudiado teoría del teatro, movimiento, voz, cuerpo, gesto, algo de danza, algo de canto. He leído mucha teoría teatral, los distintos métodos, el método, Stanislavswp-1465493194826.jpegki, Meyerhold, Brecht, leo mucho teatro nacional, voy mucho al teatro… pero… nunca me enseñaron o nunca fui capaz de aprender, o nunca quise aprender: cómo vender un espectáculo. Error. Nunca es suficiente, en esta amada profesión, nunca jamás es suficiente. Ahí me lanzo, con la ilusión intacta. Voy a hacer los recados a los vecinos. Como cuando era niño…a ver si de la propina sale el ingenio y la oportunidad.

Desespera, mucho, mandar mails que nadie responde. Tanto que cuando responden para decir NO la alegría supera la respuesta temida. Cierto, prefiero un NO rotundo incluso un NO, no argumentado antes que la negra pena de la no respuesta. Condenado, me temo, a seguir la espera desesperante. Es ahí donde descubres que tu ilusión es sólo tuya, y de la gente que apostó por seguirte y seguir adelante. Descubres que tu ilusión sirve para llamar a otra puerta y que es antídoto ante la desesperación de las no respuestas… pero… no es fácil descubrir lo descubierto: Convéncete,  si vendes bueno…alguien terminará comprando.

 

…Soledad ¿por quién preguntas sin compaña y a estas horas?                                                        pregunte por quién pregunte dime a ti qué se te importa, vengo a buscar lo que busco mi alegría y mi persona…                                Romance de la pena negra. Federico García Lorca

 

Así las cosas, podemos prometer y prometemos… que estamos a nada de anunciar que hemos encontrado un espacio para hacer de MARC pura carne… en forma de dos preestrenos antes de terminar la temporada.

Sí, hay todavía compradores de sueños que a su vez también sueñan con hacer soñar gracias al teatro. Sí, el teatro.